Hicimos de tripas corazón y nos desgañitamos cantando (como no) nuestra particular versión de la célebre canción de Miguel Rios: "A los hijos del rock and Roll... DES-PE-DI-DOS!!!!!"
Nos convencimos de que no hay mal que por bien no venga y alargamos "la semana que vivimos peligrosamente" convirtiéndola en "el mes que destrozamos nuestro hígado" (bodorriak de la princesa Jasmin por medio)
Nos compramos unos billetes de avión y nos desperdigamos por el mundo. Así, descubrimos que nuestro don de la omnipresencia no se limitaba a Malasaña...
Sí señores, Ken Niimura en la propia 'Lima de los gañanes'
Hace unos días, en pleno periplo peruano, nos despertamos con una punzada en el estómago: nuestra Cochabamba mater sucumbía en la mesa de operaciones dejando un cadáver exquisito.
Aún así, dejamos que nuestra pena descansara su jet lag y decidimos recurrir a la ironía a modo de homenaje.
sobre la mesa de una cantina de Chachapoyas
Pero ayer, cuando por fin pudimos ver este vídeo después de varios días sin apenas conexión, no pudimos evitar que se nos escapara una lagrimilla.
Al principio era de la risa...
Hasta la vista
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