viernes, 30 de octubre de 2009

Todo lo que no debes hacer cuando llegues a Lima

El amigo Jimi

Cuando vas a viajar todo el mundo te recomienda tomar ciertas precauciones. Cuando el destino elegido se ubica en algún punto de América Latina, las advertencias se tornan abrumadoras. Tooooodo el mundo, haya visitado o no el país, cree saber los peligros que te acecharán desde el momento en el que pises suelo extranjero y con los que deberás lidiar a cada paso.


Y así iba a ser mi llegada a Lima: mujer, sola, joven, rubia, ojos azules y cargada de maletas aterriza en el aeropuerto internacional Jorge Chávez a la una de la madrugada. Uno de los más insistentes "no debes" que había oído de familiares, amigos, guías de viaje y conocedores del tema era el asunto de los taxis. Que si nunca cojas tal, que a mi amigo le pasó cual, que a menganito le sacarón patatán. Viendo el panorama, decidí amigarme con un simpático limeño (tranquila mamá, sin ninguna intención de ligoteo) que hacía el mismo recorrido que yo, al menos para no llegar sola.


El resultado, acabar haciendo todo lo que no debía: irme con un desconocido, entrar en su casa y que su primo, supuesto taxista, me llevara a la otra punta de Lima. En mi defensa tengo que decir que en todo momento me sentí muy segura, que me cedieron el sitio de delante mientras Jimi y su familia se hacinaban detrás, que me invitaron cordialmente a conocer su hogar y que el primo, aunque era un personaje, me cobró 10 soles menos por el trayecto.


Ahora seguimos transgrediendo normas, pero las tres juntas que da más seguridad. En Chachas, un pueblo a 3000 metros del departamento de las orquídeas, sin temor alguno al soroche, bebemos Cuzqueñas como campeonas, yo fumo como siempre y comomemos como si fuera la última cena.

lunes, 26 de octubre de 2009

La realidad de Lima















Rosa es una niña que si algun día llegara a tener una cámara de fotos y alguien le diera unas nociones básicas, seguramente podría ser fotógrafa. Por desgracia, su vida se reduce a las Lomas de Carabayllo, un barrio que se pierde en la inmensidad de asentamientos que rodean el pequeño oásis que suponen los barrios céntricos de Lima. Un paisaje desolador de minas y vertederos ilegales, polución asfixiante, calles sin asfaltar y un polvo constante que hace que te cueste respirar y que la suciedad se te pegue a cada paso.















Tuvimos la oportunidad de conocer esta otra realidad con una ONG que realiza talleres para niños con riesgo de empezar a trabajar demasiado pronto. Pudimos ver cómo con muy pocos medios, realizaban un mini peródico en el taller de prensa, aporreaban tambores en el taller de música y se emocionaban cuando consiguieron la pirámide en el taller de acrobacia. Aquí las plumillas les explicaron las diferencias entre una noticia y un reportaje mientras una veintena de ojos muy negros y muy atentos nos acribillaban a preguntas. Rosa sólo quería que le dejara la cámara para hacer fotos de la novedosa visita.















Foto de Rosa

Se te queda una sensación agridulce a la vuelta. Dulce por tener la suerte de llegar a conocer a todos esos niños (Rosa, Joseph, Ierson, Luis, Leslie, Preciosa, Kimberly) que te dan tanto teniendo tan poco. Agria por empezar a ser conscientes de que más de la mitad de la población limeña vive en esa situación.

domingo, 25 de octubre de 2009

Lesiones históricas

Parece que lo que le hicieron a Pizarro fue algo más que un par de lesiones históricas

El otro día Cris contó 'la historia del pie', un apasionante relato de cómo fue atropellada por un coche en Inglaterra y acabó llegando tarde a la boda de su hermana en Francia. Además de apasionante, es la historia más larga del mundo.

Una vez vi cómo se la contaba a un grupo de tuna que nos encontramos en Edimburgo... tuno por tuno. Desde entonces la he escuchado tropecientas veces más en otras tropecientas ciudades distintas en las que he estado con ella. Esta vez en Lima.

Apoyada en sus rodillas, mientras el sueño me iba venciendo, me pareció que empiezan a olvidársele algunos detalles. Es la mejor anfitriona del mundo...

Bonus track: De cómo descubrimos que cómodo es barato

Tres españolas inquietas en una tienda de móviles: "Disculpe, queríamos que nos enseñara el celular más barato"

Señorita de la tienda: "¿El más cómodo?"

Tres españolas a coro: "¡¡¡¡¡No!!!!! ¡¡¡¡¡El más barato!!!!!"

Señorita de la tienda esbozando media sonrisa: "Muy bien, ahora les enseño el celular más CÓMODO"

Así que ya tenemos un cómodo celular que le daremos con gusto a aquel que nos lo pida si nos da la gana.

viernes, 23 de octubre de 2009

Salimos de Cochabamba

Meeting María... ¡en Lima!

Salimos de Cochabamba sin anestesia pero sin dolor. Mes y medio más tarde y con más de 10.000 kilómetros de tierra (y mucho mar) por medio, levantamos cuzqueñas (ver post anterior) brindando por la nueva era, casualidades de la vida, con la hija del ex jefe.

Nos contaban que Perú tiene un cierto regustillo a lima limón, pero no nos avisaron de la humedad que se pega a los huesos, que preguntar la hora era el incio de una animada conversación apretados unos contra otros en la combi o que los platos del mercado, símplemente rebosan.

¿Podremos con todo? (respuesta: sí)

Pero salimos de Cochabamba para hablaros de muchas otras cosas y de muchas otras personas que ya hemos conocido y las que nos quedan por conocer. Os hablaremos de Carlos, un apu grandullón, tan devoto como irónico, que vivió en sus propias carnes unos sucesos que siguen agitando Perú, aunque muchos peruanos no se hayan dado cuenta. También de los niños de las Lomas, el futuro de una comunidad donde se intenta reconstruir la maltrecha ciudadanía a través del arte.

No nos perdáis de vista. Dentro de unas semanas llegaremos a la verdadera Cochabamba y comprobaremos si es verdad que algún día salimos de Cochabamba...

P.D. Proximamente, la tercera en discordia contará cómo inauguró su estancia aquí haciendo todo lo que no se debe hacer lejos de tu casa

P.D. Os echamos de menos. Yo en especial a una persona....

jueves, 22 de octubre de 2009

Ya estamos aquí


Cuando los españoles se establecieron en Perú y quisieron fundar una capital para su imperio, preguntaron a los nativos cuál era el mejor emplazamiento. Ellos, humillados por la conquista pero bastante más listos que los españoles, en vez de señalar la preciosa ciudad de Cuzco (capital del imperio Inca) les indicaron un lugar frío, cerca del desierto, en el que difícilmente se podía cultivar y casi siempre cubierto por la garúa, una especie de bruma que hace que no se vea el azul del cielo. Y ahí -aquí- fundaron Lima, la capital peruana y primera parada de este viaje que no tenemos muy claro dónde nos va a llevar y que empezamos a planear cuando salimos de Cochabamba.

Esta es la historia que nos ha contado hoy Felipe, uno de nuestros anfitriones, en la plaza de Armas limeña. Llevamos tres días de viaje y hemos visitado el centro, Miraflores y Barranco (el barrio 'bohemio') donde nos estamos quedando a dormir.

De momento, hemos elegido la Cuzqueña como nuestra cerveza oficial y ya hemos jurado amor eterno a los sandwich (aquí llamados sanduch) de un sitio llamado 'Monstruo'. Bueno, a la comida peruana en general aunque aún no hemos probado el ceviche que trae a Mariu de cabeza.

El caos limeño nos sienta bastante bien, con combis llenas hasta arriba que paran donde les apetece, tráfico sin ningún tipo de orden ni concierto y gente que nos habla toooodo el rato, muchos de ellos en inglés. Porque, no nos engañemos, las tres juntas llamamos bastante la atención.

Ahí va nuestra primera foto para daros envidia: en Miraflores, con la playa de fondo.